Somos una plataforma de custodia de activos digitales. Cada documento lleva su propia prueba de identidad, integridad y trazabilidad.
Cualquiera puede tener una copia — de ayer, del mes pasado, modificada. Sin un registro de estado no hay forma de saber cuál es la definitiva y cuál ya fue reemplazada o venció.
Un documento sin custodia controlada puede presentarse ante dos partes distintas como válido para ambas. Sin trazabilidad, nadie puede probarlo ni refutarlo.
Un pagaré, una cesión, una carta fianza. Si el documento no tiene estado, el doble uso es imposible de detectar hasta que el daño ya está hecho.
La bóveda define cuál es el original. Mientras el activo está en custodia, ninguna copia puede presentarse como válida. La versión activa es única, trazable y verificable en cualquier momento.
Un robot autómata controla el acceso. Solo quien tiene la credencial del Proveedor de Identidad puede retirar el activo, y solo por el tiempo autorizado. Sin permiso criptográfico, la bóveda no abre.
Cuando el activo sale para firma o cesión, la bóveda se bloquea. No puede entregarse a dos partes a la vez. El robot verifica el retorno y sella la nueva versión. El ciclo es cerrado e infalsificable.
Cada activo lleva incrustada su propia prueba: firma PAdES, huella SHA-256 y certificado X.509 del firmante. Si el archivo cambia un byte, la prueba lo delata — sin conexión a ningún servidor.
La autenticación es por certificado criptográfico del Proveedor de Identidad (PdI), no por usuario y contraseña. Ningún actor es confiable por defecto. Cada apertura requiere una credencial verificable en la cadena.
El contrato NAVRegistry en blockchain LNET guarda solo las huellas — nunca el documento. Cualquier nodo puede verificar sin pedirle nada a NAV. Si NAV desaparece, la prueba persiste.
Cada activo recibe un DID único (did:asset:nav:…), irrepetible e inmutable. No es un número de serie — es una identidad criptográfica que viaja dentro del PDF y se ancla en blockchain.
Suelta una copia certificada emitida por NAV y abriremos el verificador público: firmantes, originador, trazabilidad y prueba en blockchain.